Nadine del Carmen Ramírez Zapata, Nicaragua

"...encontré nuevos espacios de formación y de aprendizaje que me permitieron nombrar y posicionar mi historia y vivencias en un imaginario colectivo que recogía la historia de mujeres como yo. Este imaginario es más que un imaginario, es todo un movimiento y es: el Movimiento Feminista. ”.

Ilustración de Ellie Downs, Nicaragua


Cuando tenía 14 años, mi mamá tomó la decisión de migrar a Panamá, la idea era buscar oportunidades que generaran los ingresos necesarios para seguir accediendo a derechos básicos como una vivienda, educación de calidad, alimentación y recreación. En un país que no le permitía generar para lo mínimo, la solución fue buscar uno donde si pudiera.


Antes de ese momento, nunca había tenido una experiencia tan cercana a la migración, siento que para la edad que tenía asumí la situación con mucha resignación y sin hacer tantas preguntas. Supongo que esto se debió al hecho de que en Nicaragua la migración por necesidad se ha normalizado y ha sido parte de la historia familiar de muchas personas.


En medio de todo lo que implicaba crecer sin la cercanía de mi mamá, porque se encontraba trabajando en el extranjero, y ante un padre ausente, pude asumir con mucha tranquilidad el crecer sola y básicamente sin la tutela de un adulto, creo que esto se debió a que mi mamá desde muy temprana edad me estaba instruyendo en el mundo de la independencia. Recuerdo que una vez estando pequeña -no recuerdo la edad- mi mamá me mandó al banco con unos billetes dentro de una bolsita plástica y me dijo que no debía sacarla hasta llegar al banco; luego frente a la ventanilla, había una niña sacando de una bolsita de plástico billetes para depositar en su cuenta de ahorros navideña.


Cuando salí de secundaria me fui a estudiar a la capital -Managua-, pasé de vivir en León, una ciudad pequeña y bastante conservadora, a una ciudad más grande, diversa y donde encontré nuevos espacios de formación y de aprendizaje que me permitieron nombrar y posicionar mi historia y vivencias en un imaginario colectivo que recogía la historia de mujeres como yo. Este imaginario es más que un imaginario, es todo un movimiento y es: el Movimiento Feminista. Al inicio no me reconocía como feminista porque lo primero que hice en el feminismo fue entender mis experiencias como parte de una realidad más grande que la mía, entender que lo que me pasaba no estaba aislado de la sociedad en la que vivía y en la que había crecido, una sociedad machista y patriarcal.


En esa primera etapa, cuando hablaba de feminismo sentía la necesidad de aclarar que no era feminista, pero que habían cosas dentro del movimiento con las que me identificaba y que me parecían bien, me daba mucho miedo ser rechazada o criticada por ser feminista. Sin embargo, mientras el tiempo pasaba me sentía más cómoda y cercana al feminismo que a las personas que podrían criticarme por ser feminista; fue así como poco a poco fui reconociéndome como mujer feminista.


En este proceso de reconocimiento, reconocí también la labor de mujeres como mi mamá. Su historia me ha permitido conocer de forma cercana los retos a los que se enfrentan las mujeres como mujeres y madres a la vez. También he reconocido las historias de mis amigas, que desde distintos frentes, luchan por construir una sociedad donde las mujeres vivamos libres y seguras. Actualmente como voluntaria, tengo la oportunidad de trabajar en una comunidad gestionando proyectos para el desarrollo comunitario, esto sumado a mi feminismo, me ha permitido reconocer la labor que realizan lideresas comunitarias en asentamiento populares, donde la injusticia y la desigualdad son una realidad permanente. Verlas organizadas por construir una comunidad más justa me hace sentir que un mundo mejor es posible.


El feminismo ha venido a revolucionar cada parte de mi vida y estoy agradecida con las mujeres que han contribuido a que mi perspectiva de igualdad de género sea cada vez más inclusiva y conectada con las distintas realidades que vivimos la mujeres en nuestra América Latina.


Nadine del Carmen Ramírez Zapata

Año de nacimiento: 1997

Estudiante de Sociología y Directora de Formación y Voluntariado de TECHO en Panamá


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